Joan as police woman

Joan as magic in the night

Cruzas la cortina principal y entras al Cervantes; admiras la sala, el magnífico techo y, después de sentarte, esperas con ansia que empiece el concierto.

Joan as policewoman es algo que cuesta describir. Una mujer con una energía particular y unos músicos que cumplen el prototipo de artista a la perfección. Cuando llegan as escenario cierras los ojos y esperas que empiece el milagro.

Un directo siempre es un directo, siempre se disculpan los pequeños fallos que pueda haber de luces, sonido, quizás alguna desafinación… pero no, fascinación es lo que todos sentimos al ver a Joan sobre el escenario como una especie de deidad que nos captaba. Una especie de medusa benevolente. Ninguna nota, ningún instrumento, nada estaba fuera de lugar y todo convergía en una mágica armonía.

_MG_4602

Esta mujer es única en su especie: femenina y a la vez con ese toque masculino que impregna toda su música. Así, nos demuestra en su último álbum que es capaz de crear escenarios totalmente diferentes: nos ha metido en la piel de amas de casa, niggas, una funky enamorada, corazones rotos…

_MG_4592

La entrega tanto de ella como de la banda en general fue muy de agradecer. Los cuatro estaban en plena compenetración y se podía respirar el buen rollo y amor por la música que desprendían. No hay que prestar mucha atención para saber que son  músicos buenos y bien formados (nada que decir de que Joan estudió 12 años violín en el conservatorio de Boston). La sutileza de algunas canciones, delicadas, otras más armónicamente elaboradas, potentes y con una combinación de instrumentos que sólo se puede describir como insuperable.

_MG_4586

Supieron dar coba al nuevo álbum The Classics pero nos hicieron disfrutar también con antiguas canciones como The Ride, Chemmie, The Magic o I Defy (donde sí echamos de menos la presencia de Antony Hegarthy).

_MG_4587

La energía que transmitía la banda y sobre todo Joan con sus movimientos y conversaciones con el público hicieron que fura todo más íntimo. No había un lleno absoluto pero los allí presentes nos entregamos en cuerpo y alma. Unos calmados y otros más activos con la música, al final todos agradecimos con aplausos y ovaciones el gran concierto de la banda.

_MG_4573

Ella se define como una amante sin causa y realmente el público pudimos corroborarlo: después de sus más que generosos y gratificantes bises, dio un salto en el escenario para llegar hasta la mesa donde nos recibiría a todos con un constante “thank you” y gran sonrisa. CDs, vinilos y camisetas fueron firmados uno detrás de otro y todos pudimos hacernos una foto con ella.

_MG_4575

La verdad es que fue un concierto perfecto tanto por parte de la banda como por el público, el teatro emblemático y la energía positiva de todos.

slider

Artículo: Alba García

Fotografía: Kiko Izquierdo

101 Sun Festival (I): el nuevo festival quiere más

La capital malagueña tuvo el placer de albergar los días 11, 12 y 13 de Julio la que fue la primera edición del 101 Sun Festival y que contó con grandes artistas nacionales e internacionales.

Dos han sido los emplazamientos habilitados por la organización este año, el Estadio de Atletismo Ciudad de Málaga, como recinto principal y con dos escenarios, y La Térmica, donde tuvieron lugar los conciertos del sábado y el domingo por la mañana.

gente pasándoselo a tope piruleta

La disposición de los escenarios y la estupenda organización que ha demostrado tener el festival (incluido el tema prensa: impecable, jamás me había sentido mejor tratado *feelings*) hizo posible poder disfrutar de todos los conciertos, y sí, he dicho todos, ya que estos no se solapaban, siendo sorprendentemente puntuales.

A Noise Nebula y a La Cena, para qué engañarnos, nos los perdimos. Pensad en Málaga a mediados de julio. Calor. Infierno. Tampoco nos parecían tan interesantes. Si queréis un festival de grupos revelación no los pongáis a las 5 de la tarde. El DJ Set de los Niños Mutantes, la sustitución de The Struts por la enfermedad del cantante, directamente lo ignoramos por completo (más tarde nos contaron que fue el peñazo total) (no hacía falta que nos lo contaran) (da igual que sea mentira) (Niños Mutantes DJ Set, el fracaso va intrínseco en el nombre) (pincharon Toro). A Polock los vimos desde lejos (ay, el césped, muy a lo Low Cost Festival) y sonaron realmente bien, buena antesala, al menos.

“oli, tenes tuiter?” es el nuevo “ninio, tenes tuenti o k?”

Y aquí ya nos pusimos serios: Triángulo de Amor Bizarro. Es decir: TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO. En resumidas cuentas: se superaron con creces. De las veces que los he visto, la última de ellas en el recentísimo SOS 4.8, sin duda la mejor. Energía, actitud y ruido, el puro puto ruido de alta calidad al que nos tienen acostumbrados ahora en versión deluxe.

los galleguiños petándolo xddd

Poner a Isa sobre el escenario y plantear el fracaso es como  imaginar un post-pogo (no hubo pogo; ¡NO HUBO! Propongo lo siguiente: si eliminan el “Sun” del nombre del festival quizá se sienta excluido y el año que viene se vaya antes, quién sabe, por intentarlo no se pierde nada) sin moratones: absurdo. Definitivamente geniales, han conseguido elaborar un ruido tan absolutamente bien construido que ya es casi imposible negar que existen, que EN VERDAD existen.

la más juapa del festi, del viernes al menos; no es la más jamona pero va de camino

L.A. los vimos un rato desde la distancia que permite el amplio recinto (¿quizá demasiado amplio para “tan poca” gente? Si alguno conoce las aglomeraciones de los grandes festivales no lo pensará un instante: NO). Luego nos fuimos a cenar. Lo siento, después venía la drogLORI MEYERS.

hola, soy LA DROGA, he venido a llevarme a tus hijos
hola, soy LA DROGA, he venido a llevarme a tus hijos

Ya no había sol que nos deslumbrase mirando hacia el escenario cuando el grupo Lori Meyers empezó a dar sus primeras notas. El Estadio estaba, ya sí, repleto de gente con ganas de buen rollo, alcohol y buena música, y como no podía ser menos, el grupo no dudo en animar al público que, entregado, cantaba cada una de sus canciones. Además, contaron con la colaboración inevitable de la malagueña Anni B Sweet (¿siguen con el affair? Ay, jamás debí dejar de leer la Superpop la Jenesaispop) en uno de sus temas más conocidos: El tiempo pasará.

no es un filtro de Instagram, ni mucho menos que se me haya quemado la foto, es sólo que la bellesa del cantante deslumbra a kilómetros de distancia
no es un filtro de Instagram, ni mucho menos que se me haya quemado la foto, es sólo que la bellesa del cantante deslumbra a kilómetros de distancia

Cambio de escenario. A estas horas poca gente prefería ya quedarse tumbada en el césped y, debido a la puntualidad inglesa de los escenarios, nada más acabar un concierto la masa completa de público se movía uniformemente de un escenario a otro (no haré la comparación, lo prometo). Total: Spector. Bien. Bueno. A ver. Buena actitud y tal. Poco más. Sonido redundante. Buena puesta en escena. Nada nuevo.

la típica foto-inception de “hola tengo un teleobjetivo y no me caben todos los integrantes de la banda en la foto”
la típica foto-inception de “hola tengo un teleobjetivo y no me caben todos los integrantes de la banda en la foto”

Sin embargo, la guinda del festival la puso Franz Ferdinand, que comenzaron con una de sus canciones más populares, No You Girl. Estos nos deleitaron con canciones ya conocidas por todos como Take me out o Can´t stop feeling, que aseguraron el éxito de la actuación (vaya, la fórmula festivalera de tocar temazo tras temazo), así como con canciones de su último disco.

tú sí que eres el más guapo, bandido, rubito mío, y encima madurito; ¡soy tuya!
tú sí que eres el más guapo, bandido, rubito mío, y encima madurito; ¡soy tuya!

Como el caso de Isa de TAB, la presencia de Alex Kapranos sobre el escenario ya hace parte del trabajo, tiene una especie de atractivo natural (atractivo, que atrae) sorprendente. Verlo sonreír desde el foso, aunque suene a fangirleo absoluto, fue ya de por sí una experiencia a tener en cuenta.

La multitud que se amontonaba contra el escenario en el que llevaba cogiendo sitio mucho antes de que el concierto comenzara saltó, gritó, tarareó y se lo pasó en grande, no hay duda. El numerito de la batería en el que los cuatro miembros del grupo tocaron juntos a un ritmo más que pegadizo fue el punto y final que acaparó todas las miradas.

no está tan buenorro como <3 Alex <3 pero también tenía su noséqué; parecía tener un anillo de matrimonio, y eso de estar casado da puntos de cara a las groupies

Tras ellos pocas fuerzas quedaron para Havalina, pero los más fans allí se plantaron, y ciertamente fue un concierto para gozarlo (si no te habías matado con Franz Ferdinand, tenías droga para parar un tren o simplemente no eras un señor mayor y mustio como nosotros).

estilo, nena, STYLO
estilo, nena, STYLO

Los organizadores decidieron que la mejor forma de acabar la primera noche de festival, a las prontísimas 2 de la madrugada, era con un after, así que plantaron a los Rinôçérôse y ale, que los muertos bailen hasta desfallecer. Hago constar que me encanta cómo suenan, pero era o muy temprano (las 2 de la madrugada, señor, a esa hora está mi abuela haciendo ganchillo aún) o muy tarde (si llevabas todo el día allí metido), así que sólo pudimos disfrutar del directo que tienen apenas 3 canciones. Debíamos irnos si queríamos volver al día siguiente.

no, no es Pitbull sin gafas de sol, palabrita del Niño Jesús
no, no es Pitbull sin gafas de sol, palabrita del Niño Jesús

Y así hicimos.

(Nota: los títulos de foto, tanto de esta entrada como de la siguiente, son un guiño a las crónicas de Bragas-llenasdemierda-Voladoras, que no son absurdas y obscenas sino malas, a secas).

Artículo: Naomi Zarza y Kiko Izquierdo

Fotografías: Kiko Izquierdo

La televisión, la locura, la risa y el miedo

Ay, la parrilla televisiva, esa gran desconocida… A veces, cuando te armas de valor, decides enfrentarte a la mirada fija de tu opresor enemigo, y la encuentras vacía, vacía… Antes, cuando los aparatos televisivos eran gordos y largos, los tubos engañaban al ignorante; ahora ya nada puede engañarnos: dentro de la tele no hay nada. Entre unos bordes tan delgados, tan redondeados…no puede haber sino placer.

Marsupial, animal de la tele.

Un vistazo rápido a las estrategias de marketing televisivas nos da una pronta conclusión: la locura -una locura que no es la original, como veremos más tarde- vende, es lo que más le gusta a la gente, aunque esta sea fingida. ¡Aún más! ¡Sólo si ésta es fingida! La verdadera locura, superdotada e hipersensible, no podría siquiera ser concebida por las almas cuerdas, un pequeño acercamiento a un estado de tales características haría literalmente estallar los nervios de las columnas vertebrales y las neuronas de las cabezas de miles de hombres sanos. Pero la locura, en cuanto a como se entiende ahora -diferencia sorpresiva e impredecible- es la última cantera del humor masivo. Los programas de televisión -en este caso vamos a basarnos en todo momento en Me Resbala, emitido todos los viernes a las 22.00 en Antena 3- presentan escenas absolutamente descabelladas incluso para el espectador masivo, más que acostumbrado a las formas de cartón piedra del medio en cuestión, de manera que incluso el más aburrido de los televidentes pueda sentir una mueca de sonrisa sobre sus dientes apretados.

“Si te diviertes todo te resbalará”. Han sido tan explícitos y poco sutiles en la elaboración del eslogan que ya nadie puede decir nada al respecto.
“Si te diviertes todo te resbalará”. Han sido tan explícitos y poco sutiles en la elaboración del eslogan que ya nadie puede decir nada al respecto.

Recursos ingeniosos y enrevesados dejan al espectador medio en una situación de imposible enjuiciamiento crítico, al no llegar siquiera a rozar un mínimo entendimiento sobre lo que está ocurriendo; el más claro ejemplo de esto podría ser uno de los gags del programa en cuestión: en él, un par de actores tienen que interpretar una pequeña obra de teatro del revés -incluyendo una moraleja con rima al final al estilo “Si quieres ser atractivo, hazte un poco radioactivo”, o el moralizante “Dale al reciclaje, no seas malage”-, de manera que, al invertir el vídeo, este es reproducido como si hubiese sido grabado con total normalidad, sólo que con importantes variaciones cadenciales del tempo y sorprendentes “trucos de magia” audiovisuales -¡oh! ¡Lo que cayó ahora sube!-. ¿A cuántos de los asistentes allí reunidos no se le ha frito el cerebro contemplando tal prueba virtuosística de técnica interpretativa?

3

Entre otras tácticas humorístico-sorpresivas recurrentes se encuentran, de manera similar, el “Kara o ke ase” -un karaoke del revés- o el “Teatro de pendiente” –que es siempre, siempre igual: gente que entra, a veces por la ventana, quizá por la puerta, cosas que la gravedad arrastra inevitablemente, muebles que se abren y desparraman por la habitación todo su contenido…y una risa de hiena proveniente directamente desde la gradas, donde está reunida la crème de la crème de la comedia televisiva española-.

Aconsejo, si se quiere alcanzar cierta empatía con el autor, visualizar el programa en mute, poniendo de fondo alguna canción de Roy Orbison –en algo no nos ganan los americanos: nuestra tele es igual o más triste que la suya-, In dreams, por ejemplo; se podrá disfrutar así de la compulsividad de un público erráticamente humano, aplaudiendo sin cesar, con las papadas temblando y los ojos cristalinos; de la ausencia de cordura alguna tras las pupilas del presentador encocado hasta las cejas; pero, sobre todo, del temor, de un auténtico temor a que, en otro de esos fugaces movimientos de escenario, conjugado acertadamente con una cabeza caliente flotando entre los presentes, te desplomes sin más.

Arturo Valls, pasadísimo, y Flo, intentando robarte el alma.
Arturo Valls, pasadísimo, y Flo, intentando robarte el alma.

En este caos bañado de un aparente sinsentido -es la TV, jamás será caos, ni mucho menos sinsentido; todo está listo, preparado; es un caos negado por sí mismo pero expuesto en su propia forma– es donde a alguien se le ocurre de pronto tildar tal espectáculo de “loco”. Sin embargo, vemos que esos locos dejan de estarlo de repente cuando acaba la actuación y vuelven a sus gradas. ¿Desde cuándo un loco ha tenido en el trasero un botón ON/OFF que ha usado cuando le ha venido en gana? No es esta, por tanto, una verdadera locura -el diagnóstico no es la condición sine qua non por la que una locura directamente se convierte en verdadera; lo que realmente marca la diferencia es que la verdadera locura es absolutamente inevitable, persigue al loco como el lobo al cordero, y cuando lo engulle no tiene suficiente, y revoca el castigo impuesto al escalón bajo de la cadena, y lo libera para después volvérselo a tragar, y no parar ni aunque los ácidos del estómago del lobo hayan dejado alopécico al cordero-; sino, más bien, una locura fingida -lo que ahora en las mentes posmodernas y exiliadas del mundo clásico y popular se denomina simplemente “teatro”-: debe ser su simulacro.